masendocrinoVIP edición #39
por Antonio Mas

⚡ El poder de elegir

Elegir bien lo que comes es vital para tu salud pero muchas veces renuncias a tu poder de decisión sin darte cuenta. Hoy te cuento cómo conservar el poco poder que tienes.
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Quizá no eres consciente pero, a lo largo de una semana cualquiera, tomas decenas de decisiones alimentarias.

Decides el menú de hoy y de mañana, si comes en casa o fuera, si te permites un homenaje el fin de semana o te moderas...

Y todas estas decisiones, obviamente, están condicionadas: por tus valores, por tus objetivos, por tu conocimiento sobre nutrición, por tu tiempo...

Pero sobre todo están condicionadas por tu entorno.

🌳 Tu entorno condiciona tu dieta

Tan fácil como cierto: gran parte de lo que comes, lo comes simplemente porque se cruza en tu camino.

Este es un hecho irrefutable que la industria de los procesados conoce perfectamente y además aprovecha a su favor.

Nos bombardea con marketing, nos rodea de sus productos en supermercados y gasolineras, nos ofrece comida irresistible lista para consumir...

Resumiendo, hacen lo que haga falta para ofrecernos muchas y muy buenas oportunidades de consumir basura alimentaria y así condicionar nuestra dieta.

O, dicho de otro modo, nos quita poder de decisión.

🍫 Juguemos al juego de la industria.

Si, como hace la industria, comprendes que el entorno influye sobremanera en tus decisiones, comprenderás que modificando el entorno puedes condicionarlas para bien.

Vamos a verlo con un ejemplo.

Imagina que estás en casa tan tranquilo y que te apetece una galleta de chocolate.

Si no tienes galletas en casa, tienes el poder de elegir.

- Si realmente te apetecen, puedes ir a la tienda, comprarlas y comértelas.

- Y si resulta que simplemente era un poco de ansiedad pasajera, enseguida pasará y habrás evitado meter la pata.

Tu decides.

Sin embargo, si ya tienes galletas en casa, no tienes el poder de elegir. La decisión está tomada.

Tu instinto, tu ansiedad y tus ganas de placer elegirán por ti y la respuesta más probable será un:

"Sí quiero. Ración doble, por favor".


💀 El momento en el que renuncias a tu poder.

Seguro que ya te has dado cuenta.

En el momento en el que compraste las galletas, renunciaste a tu poder.

A partir de entonces ya no es tú yo racional quien elige comérselas sino tus emociones.

Sin darte cuenta, has delegado el poder de decidir en algo (tus emociones) que no siempre puedes controlar.

🛒 Comprar o no comprar, esa es la cuestión.

Obviamente, la clave es el momento de la compra.

Tienes 2 opciones:

a) Puedes comprar las galletas y renunciar a tu poder.

No significa que te las vayas a comer sí o sí, pero habrás generado una oportunidad de consumo de la que te resultará muy difícil escapar.

b) Puedes no comprarlas y conservar tu poder.

No significa que no puedas comer galletas sino que evitas comprarlas como mecanismo de control que salvaguarda tu derecho a decidir.

✨ Mi truco

Acabo el mail con un truco que utilizo a nivel personal: organizar la dieta en 2 categorías:

1. Lo que puedo comer:
Absolutamente de todo. Obviamente, los caprichos deben ser ocasionales pero, "por poder, puedo comer de todo".

2. Lo que puedo comprar:
Esto hay que vigilarlo más ya que al comprar un capricho sé que renuncio a mi poder de decisión.

Así que en mi compra semanal soy muy estricto y solo me permito comprar alimentos saludables.

¡Espero que te sirva! Y como siempre, moraleja para terminar:
💡MORALEJA: no renuncies a tu poder. Si quieres permitirte un capricho, adelante, pero asegúrate de hacerlo de forma que seas tú quien decida y no tus emociones. El truco: no almacenar caprichos en casa sino comprarlos el día en el que decidas de verdad que los quieres consumir.

¡Feliz semana!

Antonio-Mas-dudas-analítica-de-sangre

Dr. Antonio Mas
Endocrinología y nutrición
🏥 Consulta Online
🎓 Curso de pérdida de peso

Nota final

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